Los trabajadores somos robados incesantemente. Saber por quién es complejo. Saber por qué no lo es tanto. Solo hay que saber sumar.

Relato sobre la expoliación de un país. Veamos quién nos roba:

A los trabajadores (clases media, media-baja o baja en general) nos cuesta entender un concepto muy sencillo. El país en el que vivimos, en el que trabajamos (o no), en el que pagamos impuestos (o no), etc. etc. es Nuestro.

Pero no es que sea “nuestro país”, en el sentido de nuestra patria o donde un Estado nos deja sobrevivir bastante peor que mejor. Quiero decir que es de Nuestra Gestión, con todo lo que contiene, sus ríos, sus campos, sus empresas, su dinero, etc.

Además nos pertenece (físicamente o al menos su gestión) por una simple evidencia estadística: somos la inmensa mayoría, digamos, por poner un ejemplo, el 90% de la población del país. Es decir, si todos nos juntásemos en, pongamos el utópico caso, un partido político al uso actual, gobernaríamos (gestionaríamos) casi por unanimidad y decidiríamos el destino del dinero de todo el país, incluyendo el del 10% restante. O sea TODO.

¿Sería justo que manejásemos el dinero del 10% pudiente de la población que podría suponer, por decir algo absurdo, el 70% del valor económico del país?

Absolutamente justo. Voy a explicar por qué:

1.- El juego democrático así nos lo permite. Véase Venezuela, Bolivia, Ecuador, etc. Pese al pataleo de la representación política del capital en todo el mundo, por ejemplo los políticos marionetas de los lobbys económicos que dirigen “el mundo occidental”.

2.- La procedencia histórica del capital que reside en ese hipotético 10% de la población pudiente es ilegal en la mayoría de los casos. Veamos en España:

2.a) En los casos de la nobleza, clero, etc. se debe a expolios a la mayoría campesina desde épocas medievales hasta el franquismo. Además incluyen crímenes que ahora se llaman de lesa humanidad, con torturas generalizadas, esclavitud o semiesclavitud, exterminio de familias o pueblos enteros “incómodos”, etc. Garzón tendría curro si se pone a trabajar.

2.b) En los casos de la alta sociedad se debe en su mayoría a crímenes de guerra y de postguerra, aún sin disparar un tiro. Si nos fijamos solamente en la última dictadura, que aplastó el intento de la 2ª República Española de repartir el país de forma que tocase algo más a sus “estadísticamente” propietarios –el 90% anteriormente mencionado-, evidentemente vemos que las familias que ahora manejan mayoritariamente la clase política son herederas de las que ganaron la guerra. Los puestos de jueces son, mayoritariamente para los nietos de esas familias. Incluso en la transición, cuando hubo que generar todos los ministerios y demás funcionariados, los académicamente preparados para optar a los puestos de responsabilidad eran hijos y nietos del capital y sus lugartenientes acólitos. Qué remedio la mayoría del 90% restante éramos semianalfabetos política y económicamente. Aunque clamásemos y luchásemos por la libertad de expresión, la mayoría no entendíamos mínimamente, en términos económicos, lo que los miembros del régimen franquista se jugaban.
2.c) Aparte está el caso de los herederos de los, directamente, delincuentes que en la época franquista se arrimaban al árbol que más sombra daba y, sin escrúpulos se hicieron con un capital desde el crimen, que también los hay. Y los habrá en todas las épocas me temo.

Creo que todos convendremos en que 2.a), 2,b) y 2.c) son maneras ilegítimas (aunque fuesen legales cada una en su momento, e incluso usuales) y absolutamente fuera de toda ética de hacerse con el capital de nuestro pais, usado como ejemplo.

Con la democracia, en España a partir de 1976, viene lo cojonudo. Algunas de las familias anteriormente descritas se convierten en rentistas ¡de nuestro capital expoliado! Y se dedican a tocarse la minga en el mundo de libertades conquistado por los trabajadores (si no se la tocaban ya mucho antes). Pero poquísimo a poquísimo las legislaciones van limitando en parte o totalmente la expoliación por los métodos 2.a), 2.b) y 2.c) e incluso a veces les va obligando a cotizar, pagar a hacienda, en general invertir parte de su dinero en “nuestro pais”. Por tanto muchos de ellos se inventan y perfeccionan el método 3.). Ahora explico cómo lo inventan.

Visto en la transición democrática que el país estaba en bancarrota (joder, ¡qué han hecho con nuestro dinero!), y que se necesitaba invertir más dinero al año que lo que el propio estado podía recaudar no nos queda más remedio (qué se va a hacer, pongámonos mirando a Cuenca otra vez) que generar liquidez para afrontar las inversiones necesarias que la dictadura no acometió, infraestructuras, hacienda, SS SS, instituciones democráticas, etc. etc. pues tenemos (TODOS, porque nosotros pondríamos el 90% que nos corresponde) que vender algo.
¿Qué vendemos? Pues las empresas estatales de los sectores estratégicos, mineras, siderúrgicas, navales, aeronáutica, automoción, comunicaciones, recursos naturales, condiciones laborales, etc. ¿A quién? Joder, pues a quien tiene Nuestro Capital, a los que nos llevan expoliando durante siglos, a la mayor parte del 10%.
Vaaale! Nos cagamos en nuestros muertos (muchos de ellos se retorcerían en sus tumbas por regalar por lo que lucharos para nosotros) y les dejamos que nos compren Nuestros Bienes por una miseria. El pais ya tiene algo de dinero y se supone que generaremos riqueza y la redistribuiremos.

3.- Pero, (Y ESTO ES LO ACOJONANTE) hete aquí que este 10% además de caradura es avaricioso, y ya que me venden una vez pues vendo más veces. Y resulta que estas empresas una vez “saneadas” -despidiendo trabajadores- las vuelven a vender al capital extranjero (cuya procedencia seguro que es similar al nuestro) y ¡Hala! SE LO EMBOLSAN SIN MÁS. Véase Endesa por estar de actualidad.

Y digo yo: ¡Que lo que habéis vendido era nuestro! Que vale que casi os lo regalásemos con las privatizaciones de la transición, cabrones, pero que ahora que lo vendéis al libre mercado yo quiero la parte que me corresponde ¡CABRONES! Pero no que me la ingreséis en mi cuenta (que no estaría mal) sino que la devolváis al país, a sus legítimos propietarios que somos el 100% de los españoles (de los que los trabajadores somos el 90%), que queremos resarcir a los damnificados en el proceso de la historia, a los campesinos oprimidos por la nobleza y el clero, pagándoles por generar oxígeno y agua, a los despedidos en las privatizaciones, a los que no pudieron obtener una casa digna, a los abuelos que se mueren solos, a los que perdieron la vida y sus bienes en la(s) guerra(s) que lleváis organizando durante siglos (o al menos a los de la última).

Ahora mando un mensaje al 90% de los ex propietarios/nunca gestores de Nuestro País (los currantes):

1.- Se vota siempre
2.- Se vota lo necesario para sacar a la derecha del poder que, evidentemente, maneja los intereses del 10% y nos deja limosna. ¡Queremos nuestra pasta!
3.- Las huelgas generales, movilizaciones, etc. se hacen con la derecha en el poder, no seamos gilipollas. Esto para los más jóvenes. Por cierto, cuando se va a una mani, SE VA CON UN LEMA UNICO, no con un tablón de anuncios inidentificable por la televisión.
4.- El Mundo, La Razón, La COPE, y si me apuras hasta los sindicatos viven directamente de lo que les dona nuestro capital que está ilegítimamente en manos de ese 10%. Es decir, todo lo que dicen los dirigentes políticos de la derecha es para desviar la atención sobre sus verdaderos intereses, seguir chupando del bote (o es que no lo veis). Desconfiad de los titulares.
5.- Lo que debemos exigir los trabajadores no es ni Paz, ni Seguridad, ni INEM, ni pagas extras, etc. lo que debemos exigir es que DEVUELVAN la pasta que Nos han robado a todos y cada uno de nosotros expoliando los bienes de este país.
6.- CUANDO LA DEVUELVAN, entonces podemos empezar a plantearnos si somos nacionalistas o no, o si somos religiosos o no, o conductores o peatones, viejos o jóvenes. Recordemos que lo primero es que somos Trabajadores (unos más que otros, eso sí) que han sido ROBADOS sistemáticamente por una minoría.
7.- Ahora, si queréis, votáis a la derecha (o no votáis) y, por ejemplo en Madrid, les seguimos dando la gestión de nuestro dinero, de los bienes del país, a los gestores privados de la sanidad que promueve la ESPE, que son ¡las constructoras! las cuales están vinculadas a ¡la familia rica de la ESPE y similares elementos! Y esta (y otras) familia(s) es quien ¡financia al PP! y es por ello que la ESPE es presidenta de la Comunidad de Madrid, porque.... la Comunidad de Madrid es el organismo que Nosotros nos hemos puesto para manejar ¡¡¡NUESTRO DINERO!!!. Y ya sabemos, donde esté el poco dinero que nos quede...
8.- Multiplicad todo este desfalco a nivel nacional por tropecientos mil y sabréis de donde han salido las multinacionales, cuál es el verdadero significado de cualquier guerra pasada o futura, por qué Chavez, Evo Morales, etc. son perseguidos por cierta prensa, etc.

Yo creo que ni siquiera había que saber sumar.

Hasta la vista.